En cuanto empieza la temporada de calor llegan los mosquitos para
marearnos con su zumbido o, en el peor de los casos, para chuparnos la sangre y
dejarnos su huella por varios días. El problema no es sólo tener comezón, sino
que además pueden transmitirnos diversas enfermedades.
No obstante, tenemos armas naturales y remedios caseros para
evitarlos e incluso para tratar las picaduras de los molestos mosquitos.
Primero hay que evitar lo que les atrae: la humedad, aguas
estancadas y olores dulces y frutales. También debemos evitar la ropa oscura.
¿Sabías que al hacer ejercicio segregamos dióxido de carbono y ácido láctico
que atrae a los mosquitos? Debemos evitar el ejercicio al atardecer y cerca de
zonas húmedas. El sudor también es un atractivo para ellos.
Sin embargo, podemos utilizar repelentes naturales como el
aceite de citronella, aceites esenciales con olor a limón, como el eucalipto
limón o el de hierba limón. También da muy buen resultado el aceite de romero. Recuerda
que si aplicas los aceites en el cuerpo, hay que diluirlos en aceite base, como
el de almendras. También puedes usar estos aromas en un quemador de aceites, en
la habitación, en el salón o para cenar en la terraza o el porche. Tener alguna
de estas plantas cerca, también es de mucha ayuda.
Si ya nos han picado, también hay soluciones caseras como el
vinagre, el limón, miel, aloe vera o sábila, bicarbonato de sodio con agua, sal
con un poco de agua o los aceites esenciales como lavanda o romero, diluidos en
agua o aceite. Como ves hay versiones para todos los gustos.
Si utilizas cualquier remedio sobre puntos específicos de la
piel, ten cuidado con el sol, para evitar manchas o bronceados parciales. Disfruta
del verano y olvídate de los mosquitos.

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